El ciudadano es el eje de la transformación digital del Estado
Quito, Ecuador.- La transformación digital del Estado se refleja en mejorar el acceso a derechos, disminuir cargas burocráticas, calidad y eficiencia; y, transparencia y seguridad de la información, así lo expresó la directora nacional de Registro de Datos Públicos, Lorena Naranjo Godoy, durante la conferencia digital ‘El paradigma de la transformación digital: el dato soy yo y su impacto en la confianza empresarial, personal y sanitaria post COVI-19’, organizada por la Universidad Sek Ecuador- Business School.
Para ello, señaló la funcionaria, es necesario ubicar al ciudadano como el centro de todos los procesos. De ahí que es responsabilidad del Estado viabilizar los canales de interoperabilidad interna (entre entidades) que permita la entrega del beneficio ciudadano, a través de otros canales: presenciales, telefónicos y no solo digitales. “Hay que entender que no todos, por sus condiciones socioeconómicas, podrán acceder a canales digitales y es obligación del Estado reducir estas brechas digitales a través del desarrollo de herramienta para servir a los ciudadanos”.
Sin embargo, desde el plano digital, al ser el Estado, el sector que más datos ciudadanos posee tiene la obligación garantizar la protección de esta data. El artículo 66, numeral 19 de la Constitución del Ecuador ya establece el derecho a la protección de los datos personales y señala que para la “recolección, archivo, procesamiento, distribución o difusión de estos datos o información se requerirá la autorización del titular o el mandato de la ley”.
De ahí, la necesidad de tener una Ley que operativice este derecho. En la Asamblea Nacional, se encuentra en trámite, el proyecto de Ley de Protección de Datos Personales, que se espera sea aprobada este año.
A través de esta ley, puntualizó la directora, se busca dar al Estado y a las empresas los elementos básicos (principios, obligaciones, etc.) que permitan garantizar un uso adecuado y protección de esa información.
Recalcó que el dato no es solo un activo económico digital sino las personas mismas en su manifestación virtual y por tanto, este es un concepto que debe ser permanente para saber cómo manejarlo. “Solo a través de esta concepción 360 voy a conseguir confianza digital, transparencia en la ejecución de mis derechos y una mejora de los servicios públicos”, refirió.
Así mismo, recomendó que aquellas empresas que inicien sus operaciones, dentro del giro de negocios de la data, certifiquen a tres normas ISO. Esto hasta tener la Ley de Protección de Datos Personales.
Las tres ISO recomendadas: Seguridad de la información (que permite atender tema de ciberseguridad), Control antisobornos; y, Protección de la información, brindarán los elementos mínimos para que una empresa entienda el uso de datos y así cumplir con una serie de principios que eviten conflictos al ejecutar sus actividades. /DCS.
