La firma electrónica se empezó a utilizar en el Ecuador con fines tributarios
Quito, Ecuador- “Hemos sido formados para creer que la firma o solo la firma es la manera de expresar la voluntad y el consentimiento”. Así lo destacó Marco Rodríguez, director técnico y legal de Asobanca, en el marco del conversatorio webinar: Valor Jurídico de la Firma Electrónica y aplicación en el Sistema Registral en línea en Ecuador”, organizado por la Dirección Nacional de Registro de Datos Públicos (Dinardap).
“Lo importante dentro de un negocio o de una relación mercantil, económica, contractual, es la voluntad y el consentimiento, no la firma como tal (…). Es generalizado el entendimiento de que quien firma un documento está expresando su voluntad y consentimiento respecto del acto”, precisó.
Agregó que “esto no quiere decir que, si miramos el desarrollo de las tecnologías, no podemos encontrar otras maneras de establecer o declarar nuestra voluntad y consentimiento. Y a esto me refiero cuando digo que existe esta tara de creer que la firma electrónica o la firma en general debe constar en todo negocio jurídico o en todo acto”.
Destacó que son pocos los sectores que han podido incursionar en el tema de la firma electrónica en el Ecuador, entre ellos, el tributario.
“Se comenzó a utilizar la firma electrónica como un mecanismo para hacer declaraciones de tipo tributario hace varios años. También se empezó a utilizar la firma electrónica para la suscripción de facturas electrónicas, que hoy tienen un mecanismo de negociación que son las facturas comerciales digitales”, acotó.
Añadió que también se utilizan otros mecanismos de autenticación o de vinculación de las personas en el sector financiero, como son las claves electrónicas, las contraseñas de un solo uso, preguntas de bolsillo o de billetera, que han permitido a otros sectores como la banca, prestar servicios.
La firma electrónica, como tal, que fue desarrollada en el marco de la Ley de Comercio Electrónico, no ha tenido los avances que se esperaba sino en casos muy esporádicos y puntuales, concluyó. /DCS.
