La protección de los datos personales depende del Estado y del ciudadano

Quito, Ecuador.- “En la carretera digital, debemos autoprotegernos”, así lo señaló la directora nacional de la Dirección Nacional de Registro de Datos Públicos (Dinardap), Mgs. Lorena Naranjo Godoy, durante una entrevista ofrecida a diario El Comercio, sobre el manejo que hacen las empresas privadas con los datos personales de los ciudadanos.

Explicó que, el ciudadano tiene el derecho a saber cuándo y a quién entrega sus datos, a saber, para qué los quieren usar; además de revisar que efectivamente esa persona o empresa está usándolos para lo que originalmente se los dio.

La protección de datos personales no es un concepto nuevo en Ecuador. La Constitución de 2008, en el artículo 66, numeral 19, ya categoriza a la protección de datos personales como un Derecho; y, en mayo, la Dirección Nacional de Registro de Datos Públicos (Dinardap), luego de casi dos años de trabajo, concretó un anteproyecto de Ley de Protección de Datos Personales que permita normar lo señalado en la Constitución. Se espera que esta propuesta sea enviada a la Asamblea este mismo año.

“Tenemos una deuda legislativa con el país, porque durante 12 años no hemos podido dictar una Ley de Protección de Datos Personales, que contenga la normativa que evite que uno (el ciudadano) se sienta invadido en el momento en el que recibe llamadas incesantes de los call-center, por ejemplo”.

Es así como entre los temas que aborda la propuesta de Ley, están precisamente, las reglas que fijan los modelos sobre cómo están recogiendo, tratando y cediendo los datos de los ciudadanos, las empresas privadas y públicas responsables de la administración de datos; de este modo evitaríamos la percepción continua “de no saber cómo está obteniendo esa información sobre mi persona”, indicó.

La Directora Nacional de la Dinardap mencionó que muchas de estas empresas obtienen bases de datos de varias fuentes: entre privados o públicos; pero también, lo pueden obtener mediante el mecanismo más sencillo: cuando los usuarios al adquirir un bien dejan su datos en un determinado comercio.

“No tenemos conciencia de esta autoprotección de los datos personales, por eso debemos fomentar una cultura de protección que te diga que debes dudar cuando una empresa a cambio de alguna dadiva te piden tus datos”, previno la máxima autoridad de la Dinardap.

Aclaró, también que el negocio de base de datos no es un acto ilegal, siempre y cuando se haga cumpliendo la ley o los estándares internacionales. En este último se establece que son los usuarios los que deben consentir el uso de sus datos, de tal manera que “les permita empoderarse para decidir si se desea o no recibir un servicio o que se los incluya o excluya de una base de datos y sobre todo que sean escuchados”.

Sin embargo, acotó, que mientras no haya una normativa, el mal uso de los datos personales seguirá violentado otros derechos ciudadanos.

Por eso la urgente necesidad de tener una Ley de Protección de Datos Personales, que norme el uso de los datos personales al mismo tiempo que la población desarrolle una cultura digital sobre los datos que entrega.

Puntualizó que la Ley no atenta al flujo de información ni a la libertad de expresión, si no que más bien fortalece la Democracia y la economía digital./DCS.


 

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