Niños de Riobamba participan en la Campaña #MisDatosSoyYo

BOLETÍN OFICIAL 024

01 de diciembre de 2020

Quito, Ecuador- El martes, 1 de diciembre de 2020, se realizó la segunda jornada de la Campaña #MisDatosSoyYo, dirigida a los estudiantes de séptima de la Escuela de Educación Básica «Dr. Leonidas García», de la ciudad de Riobamba

Tal como se programó con los alumnos de sexto de básica, quienes recibieron la charla el lunes, 30 de noviembre de 2020, sus compañeros y docentes ampliaron conocimientos sobre los beneficios, riesgos y medidas de prevención al usar las redes sociales.

Durante la charla, de la Campaña #MisDatosSoyYo las niñas y niños reconocieron sobre la importancia de empezar a cuidar su reputación en línea. Comprendieron, tras un diálogo, que se debe cuidar los lugares por los que se navegar en Internet porque siempre deja una huella digital que atestigua lo que hacen o cómo se conducen en la red, y que puede afectar no solo su presente sino su futuro.

De acuerdo a Jean Karlo Espinosa, director (e) de Protección de la Información, de la Dirección Nacional de Registro de Datos Públicos (Dinardap), la construcción de una reputación positiva depende de evitar publicar y etiquetar información que afecte a otros y que no haya sido autorizado su uso. Se debe publicar información positiva, además de interactuar respetuosamente.

Sin embargo, existen comportamientos que generan algunos trastornos de conducta. La adicción digital es uno ellos, y si no se controla puede afectar no solo la reputación digital sino la física, la psiquis y el entorno familiar.

Esta conducta se refiere al uso descontrolado de las tecnologías que alteran las actividades normales de las personas. Este fenómeno, explicó el funcionario, surge por la exposición inevitable del uso de dispositivos móviles o fijos, tanto por la obligatoriedad de usarlas por la teleeducación, las consultas académicas como para el entretenimiento (juegos en línea, etc.), lo que hace que toda actividad sea terreno fértil para una adicción.

De ahí que, reducir los tiempos de exposición, a menos de dos horas diarias y ofrecer otras alternativas (juegos de mesa, lectura de libros impresos, juegos en parque, con la mascota) son válidos para evitar o reducir la adicción digital.

Por otro lado, hay acciones o comportamientos generados por otros que agreden la integridad y violan los derechos de niñas, niños y adolescentes.

Conductas como el Doxing, que es el robo de información personal para dañar, mediante la intimidación, humillación o amenaza a las personas, se previene absteniéndose de publicar en tiempo real información intima (placas de vehículos, viajes, sitio de estudios o trabajo, etc.) y eliminar información antigua de las redes sociales

Otro hábito que se ha acrecentado es el denominado Sharenting. Muy usado por los padres de familia. Es la publicación de imágenes íntimas de sus hijos. Con una carga de inocencia, muchos papitos, sobre exponen a sus hijos con fotografías que podrían ser tiernas o graciosas, pero que con el transcurso de los años podrían transformarse en ofensivas y vergonzosas para ellos. Para evitar esta exhibición, lo mejor es decidir juntos, padres e hijos, qué fotos se pueden o no subir a las redes sociales.

Desde la crisis sanitaria, en el mundo, en Ecuador, los casos de Grooming se han incrementado, precisamente por este incremento de uso de las tecnologías, situación que abona a que los denominados groomers (personas que buscan hacer daño a niñas, niños y adolescentes fingiendo ser uno de ellos), se aprovechen para ganarse su confianza y obtener de ellos favores: fotos muy íntimas, encuentros privados, etc.

Para poder enfrentarles y vencerles en su territorio es primero comprender que estos pueden ser hombres y mujeres de cualquier edad, que además se contactan usando perfiles falsos y nunca se dejan ver, piden información que ningún amigo la pediría y hace preguntas demasiado personales

Ante estas situaciones, niñas, niños y adolescentes deben prender las alarmas si sospechan que algo no está bien durante su actividad en línea. Hay que denunciar, nunca callar. /DCS